Arte en el fregadero. Bernardo Guerra/ Alfred Jarry. Ubú Rey


Ubú Rey es un despropósito, un esperpento. Jarry pretendió y consiguió no dejar títere con cabeza. Una ciega escabechina y una brutal sátira engullen, así lo diría el propio Ubú, reyes, nobleza, militares, obispos, jueces, burgueses; todos aquellos que mandan, que quieren mandar, son asediados y demolidos, reducidos a sus escasas virtudes y sus abundantes vicios, para mostrar su vulgar humanidad. Una humanidad que Alfred Jarry, desde su acrecentada miseria, conocía y compartía, sabiendo que nadie está libre de ella, que ansia, codicia, deseo, hambre y miedo igualan a los hombres por más que estos se escuden bajo oropeles.

Arte en el fregadero, literalmente todas las obras de Bernardo Guerra acaban pasando por éste, también tiene algo de despropósito. Sus personajes, herederos del arte brut o de Basquiat, están sujetos a pasiones ingobernables, excéntricas, que distorsionan su figura, la eluden y reconvierten en rotundas expresiones de una condición humana y atropellada, en la que todo cabe y nada es marginado.

Sin embargo, Alfred Jarry no fue engullido. La Colección Austral, que lo fagocita todo, extrañamente excluyó al inventor del teatro del absurdo y de la patafísica, no lo incluyó en su catálogo.

Para esta exposición, para incluir Alfred Jarry en la colección y fijar su relación con Bernardo Guerra, nos hemos valido estrictamente de dicha ciencia, hemos buscado una solución imaginaria, creando una portada ficticia sobre una de las comedias bárbaras de Valle Inclán. No podía ser de otro modo.

Pedro Garcia Durán

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s